Published On: Mar, mar 3rd, 2020

COMMUNION: DECONSTRUYENDO A WHITLEY STRIEBER

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Publicado en EOC nº 89/90

40eb39a1b818ff1b009d3796bc95ddccWhitley Strieber era un conocido y respetado autor de novelas de ciencia ficción y terror cuando sorprendió a propios y extraños publicando un libro titulado «Comunión» (1987) donde narraba sus terroríficos encuentros nocturnos con unos misteriosos visitantes. Inmediatamente la cautivadora obra se convirtió en un imprevisto éxito editorial. Hasta la fecha ningún otro libro dedicado al controvertido asunto de las «abducciones» había conseguido tanta repercusión mediática. Traducciones a otros idiomas e incluso una adaptación a la gran pantalla («Communion». Director Philippe Mora. 1989) condujeron a Strieber a la cima de la fama internacional. Pero no todo fueron buenas noticias. Su hasta entonces amigo Budd Hopkins, uno de los investigadores más populares en el terreno de los presuntos secuestros extraterrestres, y que incluso le sometió a varias regresiones de hipnosis, no aceptó de buen grado la popularidad de Strieber y se distanciaron.

Según muchas fuentes de la época la ruptura se originó al parecer cuando Hopkins le pidió a Strieber que retrasara la publicación de su libro para que no coincidiera con el suyo, pero la negación del escritor de novelas de terror hizo que la incipiente amistad entre ambos comenzara a resquebrajarse. Cosa que se agravó con el paso del tiempo por sus diferentes formas de enfocar y analizar el enigma que tenían entre manos. Mientras Hopkins consideraba en su libro «Intrusos» (1987) que: «La posibilidad de que una inteligencia extraterrestre pueda estar visitando ya nuestro planeta, tal como implican las evidencias de OVNIs, y trate a la especie humana como ejemplares de laboratorio con un propósito desconocido, es una idea realmente perturbadora», Strieber, por el contrario se negaba a utilizar la palabra «extraterrestre» y pensaba que el fenómeno era mucho más complejo y que estaba relacionado en cierta medida con la psique humana. En su libro «Comunión» abría una clara brecha con los planteamientos de Hopkins y otros estudiosos al afirmar que: «No puedo decir, para ser sinceros, que estoy seguro que los visitantes existan como entidades enteramente independientes de sus observadores». Distancia que se amplió a partir de entonces hasta límites insospechados. La enemistad entre Strieber y Hopkins llegó a tales extremos, que, en alguna conferencia, el ufólogo neoyorquino llegó a decir que el autor de «Comunión»; «sabia mas sobre los OVNIs de lo que decía públicamente», insinuando que pudiera ser un espía del gobierno. Pero ¿por qué pensaba esto Budd Hopkins? ¿Era Whitley Strieber un agente de la CIA? ¿Envidias profesionales?

STRIEBER: LA CONEXIÓN ROSWELL

La biografía del autor de «Comunión» está repleta de sorpresas. Y es que curiosamente, un tío del conocido escritor el coronel Edward Strieber estuvo destinado en la Base de Wright-Patterson, lugar donde supuestamente fueron enviados los restos hallados en el desierto de Roswell en 1947. Para mayor desconcierto, el coronel Strieber era amigo íntimo del general Arthur Exon, que estuvo al mando de la base desde 1964 hasta 1966 y que había hablado públicamente del caso Roswell. En 1990, Exon confirmó la existencia de los informes confidenciales sobre los extraños restos de metal encontrados en Roswell. Exon relató que estaba al tanto de algunos de los detalles sobre la composición de los restos del accidente y de la variedad de pruebas que se realizaron sobre ellos. Tal y como aseguró al ufólogo Kevin Randle en la entrevista publicada en «Roswell UFO Crash Update» (1990): «Ellos sabían que tenían algo nuevo entre las manos.Exon in Blue

El metal y el material eran desconocidos para cualquier persona con la que hablé. Sobre qué era lo que encontraron, nunca oí cuáles fueron los resultados. Un par de chicos pensaron que podría ser ruso, pero el consenso general era que las piezas procedían del espacio. Todos, desde la Casa Blanca hasta abajo sabían que lo que habíamos encontrado no era de este mundo… en Roswell recuperaron una nave del espacio». Exon hablaba abiertamente de las extraordinarias propiedades del material al aseverar que era extremadamente resistente pese a ser ligero y fino como el papel. El militar dijo que en otro lugar diferente al hallazgo de los restos se habían encontrado cuerpos y una nave siniestrada. ¿Es posible que Strieber conociera detalles del caso Roswell por boca de su tío? En su libro “Breakthrough” (1995) Strieber indicó que: «Mi tío me informó que tenía conocimiento del proyecto Majestic. Hablaba de la entrega de materiales extraños, artefactos y restos biológicos a Wright Field desde la Base Aérea de Roswell en el verano de 1947. Estaba seguro de la existencia de estos materiales y qué lo que se debía de hacer con ellos se había debatido en los niveles más altos del gobierno…

En 1991, después de escribir Majestic, mi tío me puso en contacto con un general: un viejo y confiable amigo suyo, que sabía aún más. El general, Arthur Exon, es el primo del senador Exon …». En su libro «The Key: A true encounter» (2001) Strieber volvió a referirse al asunto con mas detalles: «en la época posterior a la que escribí Comunión, hablé con mi tío, quien falleció hace poco, el coronel Edward Strieber, que era un hombre muy, muy interesante. Era un teniente coronel en la Fuerza Aérea y, después de leer Comunión, me dijo que había ayudado a ensamblar los restos que habían sido llevados a Wright Field desde Roswell. Y, él me presentó a su oficial al mando, el General Art Exon. Y tuve una conversación bastante larga con ambos, y Exon dijo: “Oh, sabíamos que todos, desde la Casa Blanca hacia abajo, sabían en pocas horas que esto no era de la Tierra, el accidente de Roswell”. Y continuó diciendo que había trabajado con la Fuerza Aérea para ser el enlace con, dijo, lo que ustedes conocen como MJ-12, aunque ese no es su nombre. Él dijo: “No puedo decir su nombre, pero trabajé hasta 1963 en contacto con ellos, y todavía asisto a reuniones en Wright Pat todo el tiempo”. Esto ocurrió aproximadamente en 1988, y basé mi libro Majestic en lo que el general Exon y mi tío me contaron, que era esencialmente que la Fuerza Aérea había querido revelar esto al público, pero que la CIA los había detenido, sentían que el gobierno se había metido en un terrible aprieto por esto. No sé si tenían razón o no, o si sólo intentaban sacar a la Fuerza Aérea de toda esta trama, pero ese fue ciertamente su mensaje».

El interés de Strieber por Roswell le llevó a entrevistar al físico Robert I. Sarbacher, consultor de la Junta de Desarrollo e Investigación del Departamento de Defensa de los Estados Unidos (RDB) en la década de los cincuenta, poco antes de su muerte. Al parecer, según le dijo al investigador David Rudiak, hablaron sobre los extraños restos hallados en Roswell. Esto fue lo que Sarbacer le dijo a Strieber: «Esa “tela metálica” que obtuvimos en Roswell tenía soldaduras moleculares tan pequeñas que ni siquiera se podía identificar lo que eran hasta los años sesenta, cuando los microscopios para hacerlo estaban en nuestras manos… De lo que puedo estar seguro es que esto no fue producido por cualquier tecnología de la que teníamos conocimiento en 1947, o ahora». Pero lo más extraño de todo esto, es que, Strieber parecía mantener un discurso paralelo al habitual. En un artículo titulado «The White House Says We’re Alone. So What’s Going On?» (06/11/2011) Strieber aseguraba que: «Ahora, no me opongo a la hipótesis ET. Lejos de eso. Estoy abierto a la posibilidad. Nunca puedo olvidar las palabras que el general Arthur Exon me dijo por teléfono cuando hablé por primera vez con él en 1988: «Todos, desde Truman hasta ahora, sabían que lo que habíamos encontrado no era de este mundo a las veinticuatro horas de haberlo encontrado”».

Para añadir que: «El general Exon me dijo que, hasta el año 1988, todavía asistía a las reuniones en Wright-Patterson para ayudar a los investigadores actuales a comprender lo que había sucedido en el pasado porque, como dijo, “gran parte de eso era demasiado secreto como para ser puesto por escrito, y tuvimos que memorizarlo “. Tenga en cuenta que es: tan secreto que no se pudo escribir».

Y en base a todas estas informaciones Hopkins insinuaba de manera velada que Strieber podría ser un agente del gobierno encubierto. Sobre las acusaciones de colaborar con los servicios secretos Strieber aseveró en un escrito publicado por «UFO Watchers» (11/05/1994) que: «Mi primer encuentro con la CIA se produjo en 1983 cuando estaba investigando para escribir un libro sobre control mental llamado BLACK MAGIC. Irónicamente, y para mi propio disgusto, William Cooper me ha acusado de ser un agente de la CIA, lo cual es absolutamente falso. Budd Hopkins ha dicho en conferencias que probablemente sé más sobre lo que está pasando dentro del gobierno que nadie, lo que implica que de alguna manera soy parte del “interior”: Yo, que aborrezco el concepto de personas con información privilegiada y considero que el secreto oficial es un delito contra la Constitución». Strieber se refería a las declaraciones que el polémico William Cooper expresaba en su libro «Behold a Pale Horse» (1991) donde incluso acusaba a Hopkins de ser otro espía infiltrado en la comunidad ufológica: «He descubierto que Whitley Strieber es un activo de la CIA, al igual que Budd Hopkins». Pero una de las aseveraciones más sorprendentes de Strieber, sobre todo conociendo sus planteamientos sobre el fenómeno OVNI, la encontramos en el libro «The Key: A true encounter» cuando asegura que: «En cualquier caso, mi tío dijo algo interesante: “Al gobierno le habían dicho los visitantes que si revelaban su presencia públicamente, sin permiso y sin acuerdo, los visitantes podían destruir todo el planeta de inmediato, sin previo aviso”. Y es por eso que la gente ha muerto para mantener este secreto, y es el porqué de que el gobierno nunca lo divulgará, nunca”». En otra entrevista ofrecida para el portal «Karmapolis» y titulada «The Conversion of Whitley» (2005) Strieber habló de la curiosa vinculación con su tío: «la mayor parte de su carrera sigue siendo clasificada. El hecho de que ambos estemos involucrados no es una coincidencia». De nuevo comprobamos como la figura de Strieber se desdibuja por completo de su personaje habitual y comienza a fabricarse otro perfil completamente diferente, mostrando una desconcertante «dualidad». Por un lado, admite la existencia de los extraterrestres, y por otro los niega con virulencia. Lo que no deja de ser curioso es que un celebérrimo «abduccido» esté relacionado de una forma tan cercana con uno de los incidentes OVNIs mas importantes de todos los tiempos… ¿casualidad? o ¿algo más? como deja entrever el propio Strieber…

DR. JEKILL Y MR. HYDEjekill s

Sin duda muchos de los escritos y reflexiones de Strieber son contradictorios, o al menos paradójicos entre ellos. Pero esto no es algo nuevo, ya que prácticamente desde sus inicios, Strieber ha destacado por sus continuos cambios de rumbo, aportando nuevos y contradictorios detalles de sus diferentes encuentros. Y es que Strieber admitió, después de haberlo negado que había tenido avistamientos OVNIs antes de su famoso encuentro de 1985. Y sus impresiones sobre los «visitantes» han sufrido constantes modificaciones a lo largo del tiempo. En un artículo titulado «The Coming of the Dark Side and How We Can Defend Ourselves» (07/09/2002) Strieber se refería de esta manera a sus «captores»: «Los encuentros cercanos que tuve entre 1985 y 1994 fueron aterradores, pero solo porque eran tan inusuales. Las personas o seres que conocí eran complejos y, al final, amables. Tenían un maravilloso y sutil sentido del humor. Había muchas personalidades involucradas, obviamente muchos individuos diferentes. Mi vida con ellos fue espiritual e intelectualmente gratificante. Respondieron con una profunda comprensión del camino en el que estaba y trabajaron conmigo como maestros verdaderos que trabajan con un estudiante en el viaje hacia la conciencia superior». Incluso en ocasiones hablaba de sus experiencias de una forma casi mística o religiosa, como lo expresó en un artículo titulado «Sinister Forces in My Life» (26/05/2011): «He logrado algo verdaderamente magnífico, un contacto coherente y enfocado con otro nivel de realidad». Y es que el Strieber metafísico se desdibujaba cuando el propio autor hablaba de extraterrestres, Roswell, MJ-12, conspiraciones, implantes, manipulación, etc. Por ejemplo, en 2018, Louise Wilkinson-Best una internauta le preguntó en el portal de lecturas «goodreads» (2018): «¿Escribirá más libros sobre sus experiencias/contacto con formas de vida extraterrestre? Gracias».

La respuesta de Strieber una nueva vuelta de timón ideológica, donde parecía renunciar a muchas de sus anteriores afirmaciones: «No he sido entendido y no estoy planeando ningún otro libro en este momento. No se trata de “contacto con formas de vida alienígenas”, sino de una experiencia desconocida y de preguntas sobre su naturaleza. Mi libro más reciente sobre este tema, Super Natural: a New Vision of the Unexplained, explora la cuestión en profundidad. No sé si hay formas de vida alienígena aquí o no. Los medios de comunicación me convirtieron en el exponente de esta creencia». Pero, en un artículo titulado «The MJ-12 Documents and a Creepy Possibility» (22/06/2017) incluye datos como este: «Hace unos años, un jubilado de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Me contó una historia absurda de que el extraterrestre de Roswell entrevistado tenía solo cuerdas vocales sin uso, que los cirujanos de la Fuerza Aérea tuvieron que reconstruir antes de que pudiera hablar. Ahora tenemos otro alienígena de un sitio cercano, pero este puede hablar perfectamente bien». En su libro «The Key: A true encounter» (2011) afirma que los «visitantes» le colocaron un «implante» (físico) para que no fuera susceptible a ningún tipo de control mental.

Pero en otro reporte titulado «A Mistake Made Long Ago and How to Correct It» (20/05/2017) insiste de nuevo en los conceptos más ambiguos de fenómeno cuando afirma que: «El fenómeno es al menos tan complejo como nosotros mismos, y no está dividido en especies alienígenas buenas contra malvadas más de lo que nosotros mismo nos dividimos en seres humanos buenos contra malvados. Incluso el hábito de ver el fenómeno como si se tratara de extraterrestres interactuando con seres humanos es una simplificación tan profunda que es esencialmente errónea para cualquier esfuerzo de comprensión que comience con esa suposición». Y para concluir esta confusa madeja filosófica tejida por el propio Strieber, en una ocasión, para «justificar» la posible realidad de las diapositivas de Roswell (aunque se demostró que no eran nada extraordinarias, que eran simplemente la imagen de una momia), en otra entrada titulada «The Roswell Slides» (06/05/2015) recurrió a un nuevo recurso teórico: «Si son viajeros de un universo paralelo (si es que existen), entonces también habrá ambigüedades. Esto se debe a que en realidad no existen en nuestro universo. Puede que estén aquí, pero eso no significa que nuestra realidad esté de acuerdo en que lo están. De hecho, no está de acuerdo, no estará de acuerdo y no puede estar de acuerdo. Esto va a significar que, por muy convincente que sea cualquier prueba de su presencia, siempre se verá afectada por anomalías que no parecen tener sentido». Y es que Strieber es cualquier cosa menos preciso. En otra entrada de su diario titulada «The Mystery of the Alien Images» (03/05/2015), Strieber volvía a incidir, por enésima vez, sobre si todas sus vivencias eran reales o recreadas en el interior de su psique, a raíz de un encuentro que tuvo con unas entidades delgadas como «perros» que se introdujeron debajo de su cama: «¿Las hadas alienígenas abrieron mi mente a un nuevo nivel de realidad, alimentaron mi imaginación, me engañaron? El evento ocurrió justo cuando terminaba mi novela 2012, que trata de vivir en universos paralelos. ¿Había seres extraños allí para decirme que yo tenía razón, o que todo esto se desarrollaba en mi mente, o en un universo paralelo?». Y en un artículo titulado «What if They Land?» (26/09/2011)MAGO

Strieber vuelve a enredarse para afianzar su postura alejada de los «extraterrestres»: «¿Y si nuestros visitantes finalmente aterrizan? Cuando digo toman tierra, no quiero decir eso de ninguna manera convencional. No creo que sean extraterrestres de otro planeta, o, si tales seres son un factor esencial en lo que está sucediendo en nuestro mundo, ellos no son el factor principal. Lo que está sucediendo es tan vasto y complejo que nunca ha sido realmente descrito. Pero ciertamente, no estamos tratando con científicos de otro planeta que nos estudian. Lo que está ocurriendo está profundamente arraigado en la experiencia humana, y creo que lo ha estado a lo largo de nuestra historia». Entonces ¿a qué se refiere cuando habla de Roswell y los extraños restos metálicos recuperados en el desierto? ¿quién le colocó el implante en su oreja izquierda?

Parece que dentro del novelista, al igual que en el famoso relato de Robert Louis Stevenson «El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde» (1886) conviven dos personalidades antagónicas…

RUPTURA

Sin duda es cuanto menos sintomático de un discurso indefinido, que según el foro donde se exprese, Strieber mantenga un planteamiento u otro, demostrando que tiene más de una opinión formada sobre una misma cuestión. En ocasiones sus escritos son idénticos a los del ufólogo Kevin Randle, en su defensa por la realidad del caso Roswell y otras veces, diserta sobre el fenómeno al estilo de John Keel o Jacques Vallée. En un reporte titulado «”Lost” UFO Files Tell a Chilling Truth» (16/06/2011) Strieber hablaba sobre el encubrimiento de los gobiernos sobre el tema OVNI, sus reflexiones no despejaban dudas sobre sus verdaderas creencias: «¿Pero ¿qué podría ser esa realidad? No lo sé. ¿Hay visitantes aquí de otros planetas? No lo sé. Sin embargo, sí sé esto: estos documentos “perdidos” representan un encubrimiento, y es escalofriante».

 Y es que los encuentros «sobrenaturales» de Strieber no solo se limitan a los visitantes de su libro «Comunión». A lo largo de los años el novelista ha hablado sin tapujos de sus numerosas experiencias anómalas, desde un extraño anciano que le visitó en la habitación de un hotel en Toronto (06/06/1998), hasta las cotidianas conversaciones que mantiene con su difunta esposa Anne. En la web del autor «strieber.com» en su biografía lo deja claro: «Anne murió el 11 de agosto de 2015, pero pronto regresó de una manera absolutamente única y profundamente convincente». Y en su diario en internet en una entrada titulada «A Message from Anne Strieber: Joy to You!» (22/08/2015) decía que: «Mi esposa Anne dejó este nivel de existencia hace dos semanas. En ese corto plazo de tiempo, ha habido tantas manifestaciones de su presencia continua e involucramiento con otras personas en este mundo que pensé que escribiría un poco sobre lo que ha sucedido».

En otra nota titulada «Anne Strieber Shows Up at Another Gathering!» (26/04/2018) aseguraba que: «Desde la publicación de Afterlife Revolution, el contacto con Anne se ha vuelto cada vez más frecuente y prolífico. Ella me dice que he tenido mucho cuidado al informar sobre estos eventos, por lo que a partir de ahora los estaré informando con más frecuencia y con más detalle (…) a las cinco y media, me desperté. La presencia de Anne era muy fuerte. Ella comenzó a hablar. Podía escucharla perfectamente. Pero entiendo, esta no es la mujer que conocí. Como me dijo justo después de morir, “ya no soy Anne, pero siempre seré Anne para ti”. Ahora es una poderosa y vívida consciencia ahora y está en una misión, y ella estaba allí para que yo la ayudara a continuar su trabajo». Pero sus contactos con otras entidades no se limitan a su esposa.

En una entrevista para «The Huffington Post» titulada «Whitley Strieber, “Communion” Author, Describes Bizarre Encounter With Mystery Man» (09/07/2011) Strieber contó al investigador Lee Speigel su particular charla con un «sabio»: «Me levanté para abrir la puerta, pensando que era el camarero del servicio de habitaciones. No lo era. Era un hombre que describiría como de 1,5 metros de altura, de aspecto mayor, como de alguien de unos 70 años. Llevaba ropa oscura, cuello de alto y pantalones de algodón». Según Strieber su misterioso interlocutor permaneció en la habitación durante unos 45 minutos, sin sentarse, de pie junto a la ventana y conversaron sobre «ciencia y ética». Para despedirse le dio a beber un vaso con un líquido blanco que le hizo dormir profundamente. Y es que en muchos de sus escritos Strieber parece transmutarse de un simple testigo o víctima de «abducción» en un moderno profeta «ecológico/espacial» que viene a avisarnos de un futuro e inminente cataclismo.

Esta postura pseudomesiánica queda manifestada en un reporte titulado «Intense New Encounters and What They Mean» (07/94/2018) donde afirma que: «Lo que he visto del futuro es que estamos a punto de experimentar una combinación de trastornos climáticos y económicos que va a cambiar fundamentalmente nuestro mundo y nuestras vidas. Voy a entrar en más detalles al respecto en otro post. Lo que estoy diciendo aquí es que, si tuviera algún aprecio a la sociedad en general, podría hacer algo para cambiarla, pero los visitantes no realizarán el simple acto necesario para concederme ese poder». El investigador Jason Horsley (firmado con su seudónimo «Aeolus Kephas») que ha estudiado a fondo la biografía de Strieber, y es autor del libro «Prisoner of Infinity», en un artículo denominado «Through a Fractured Glass, Darkly (Part Two): Whitley’s Onion» opinaba que: «Dudo que se nombrara a sí mismo líder de forma deliberada y sin las mejores intenciones. Yo diría que él cree que ha sido “elegido” para una misión de salvación del mundo, y que por lo tanto no tiene otra opción (…) En Comunión, Strieber informó cómo uno de los seres le dijo que era su elegido». Strieber no duda en separarse del resto de los mortales cuando en su libro «The Key» afirma sin rubor alguno: «Sospecho que formo parte de un grupo muy reducido de personas que no están sujetas a este nivel general de control … Es por eso que vemos el mundo como realmente es, y es por eso, por lo que la gran mayoría de las personas que nos rodean parecen extrañamente ciegas ante lo que para nosotros parece ser una realidad obvia. Ellos son ciegos. Han sido cegados».

Y es que dentro de esta gran trama que se ha formado el propio Strieber a su alrededor, el escritor cree ser objeto de una terrible persecución a todos los niveles como expresó en una entrada de su diario titulada «Sinister Forces in My Life» (26/05/2011): «Nunca he sido un gran teórico de la conspiración, pero sí creo que hay una conspiración de amplia constatación en mi contra, y estoy preocupado por eso (…) Estoy enfermo y cansado de todo esto. No sé qué hacer al respecto, excepto hacerlo público. No hay nada que pueda hacer para detenerlo, pero se han tomado un largo tiempo para arruinar mi vida, y creo que es simplemente una vergüenza».Reporter-Whitley-Strieber-NYC-November-2015

Strieber se otorga el papel de «mártir» cuando en el citado artículo escribe, con gran frustración, que no se siente suficientemente reconocido: «En lugar de ser honrado por esto, como ciertamente merezco, he sido excluido, demonizado y golpeado casi hasta machacarme por completo. Mis libros quedan completamente sin revisar. Es como si estuviera muerto, en lo que respecta a la comunidad de mis compañeros escritores (…) Estoy cansado de eso y quiero lo que merezco de esta sociedad, el reconocimiento del valor de lo que he hecho, no esta respuesta siniestra continua» Y es que, al margen de sus polémicas, Strieber siempre demostró un desmedido afán de notoriedad, y no dudada de reclamar su estatus como gran escritor y portador de la «buena nueva».

En la biografía que aparece en el portal de «Amazon» lo deja bien claro cuando expone que: «Tengo una audiencia mucho más pequeña que la que una vez tuve. Los años y años de desacreditación y risas han disminuido enormemente mi alcance y el impacto de mi trabajo. Los lectores ciertamente comprarán los libros de un autor polémico, pero no de un autor del que se está riendo». Hay que tener en cuenta que su libro «Comunión» fue un bestseller a nivel mundial con más de 2 millones de ejemplares vendidos, que ocasionó incluso hasta una película. Un éxito arrollador. Y quizás este hecho, sea uno de los puntos clave para entender la personalidad de Strieber y su deriva. Ninguna de sus otras obras llegó siquiera a igualar las ventas y éxito de su «Communion». La repercusión y fama comenzaron a menguar con el paso del tiempo y eso pudo pasarle factura a su maltrecho ego…

¿MESIAS DEL NUEVO MILENIO?

Pero lo que Strieber no puede obviar y menospreciar de sus criticas es que algunas de sus supuestas experiencias son realmente sorprendentes y difíciles de creer o encasillar. El mismo se ha compuesto una existencia «mágica» donde los episodios inexplicables son considerados como un elemento cotidiano. Strieber ha restado cualquier atisbo de extrañeza a sus continuas experiencias, como si fuera de lo más normal de mundo que «visitantes» o «seres desconocidos» participaran en su día a día. En su libro «The Secret School» (1997) Strieber narra que durante su infancia fue preparado para vivir las experiencias que le acontecerían a lo largo de su vida. Entre las muchas afirmaciones extravagantes que incluye en esta obra, Strieber asegura que realizó un «viaja astral» al planeta Marte y pudo ver la famosa «Cara Marciana» o que, por ejemplo, en una vida pasada fue una persona influyente en el Imperio Romano.

En un reporte titulado «A Most Complex Encounter» (11/12/2007), Strieber comentó que tras ver un OVNI en forma de dron, tuvo una experiencia trascendental que le cambio por completo: «Luego volví a acostarme y me di cuenta de que estaba dormido, y no solo eso, sino que también soñaba con las vidas de cinco Whitley Strieber diferentes que se desarrollaban en cinco universos paralelos al mismo tiempo, uno de los cuales era en el que estaba (…) Después de que me despertara esta vez, creo que me moví físicamente a través de al menos tres universos paralelos, este, en el que el dron se estaba moviendo hacia el edificio, y en el que había un extraño follaje en la sala de estar. Literalmente caminé de un universo a otro mientras me movía por la casa, viajando sin problemas entre realidades». Y es que Whitley Strieber, con el paso de los años, se autoerigió en una suerte de «mediador» entre la humanidad y los visitantes, en un nuevo portador de la verdad que trae grandes revelaciones al género humano.Budd_Hopkins,_Rome,_1997

En un artículo titulado «Will the Real Whitley Strieber Please Stand Up?» (02/30/2012) Horsley afirmaba que: «A veces, Strieber parece ser un hombre atrapado en un enigma mental, que intenta salir de él y rara vez, si acaso, está dispuesto a admitir que no sabe lo que está pasando. Strieber presenta tantos puntos de vista diferentes, en diferentes momentos en su sitio web y en sus libros, que es casi como si hubiera más de uno en él». En una entrevista mantenida con Horsley (07/02/2019), comentó al autor del presente reportaje, que en su opinión: «Strieber está fragmentado en su psique, se mueve entre dos puntos de vistas y creo que parte de sus vivencias son fruto de una construcción mental para protegerse de un trauma infantil». Aunque Horsley no descarta que exista una parte de realidad en los relatos de Strieber, de contacto experiencias. Tampoco descarta que Strieber sea una persona propensa a la fantasía, y que muchos de sus relatos y encuentros sean originados por su propio psiquismo en un proceso disociativo que hace que muchos de sus visitantes parezcan entidades «independientes» y «externas» a él. Y es que la fértil imaginación de Strieber se erige como una potente herramienta imprescindible para decodificar esta realidad psíquica, que puede construirse con una amalgama de ideografía surtida por el propio escritor. Ante este escenario es muy difícil discernir qué experiencias pueden ser «reales» y cuales fruto de su propia mente.

Además, Horsley añade otra incógnita muy interesante a la ecuación, el autor británico cree que existe un elemento humano muy real y concreto de manipulación y control mental de la agencia de inteligencia estadounidense (MKULTRA), que sugiere que Strieber puede ser tan solo una víctima de un engaño, y que probablemente está siendo utilizado como un instrumento (su magnífico libro «Prisoner of Infinity» explora todo este asunto en profundidad). Tal y como dijo Horsley durante la entrevista: «Strieber busca una continua justificación para sus encuentros e intenta demostrar ante la opinión pública que sus experiencias son reales, a mi entender es una forma de superar algunas facetas de su trauma».

comunión-de-Whitley-StrieberEn este punto hay que señalar que Strieber es poco dialogante y no acepta las críticas, sobre todo cuando se le señalan las evidentes discrepancias existentes en el conjunto de su relato. Quizás uno de los episodios más surrealistas de su biografía es cuando Strieber intenta justificar los cambios efectuados en su libro «The Key», de una edición a otra (2001-2011), y asegura que han sido perpetrados por una «mano oscura», ya que él nunca ha efectuado cambios en su obra. Y es que por ejemplo, en la versión de 2011 Strieber decía que el implante que le colocaron los «visitantes» le permitía permanecer al margen de cualquier tipo de control mental. Además el implante le otorga extraordinarias facultades que incluyen viajes interdimensionales, viajes en el tiempo y el poder de leer las mentes de las personas. A este respecto Horsley añadió que: «Cuando Strieber dice que hay dos versiones de su libro “The Key”, lo atribuye a la interferencia malévola, aunque parece más probable que indique la propia confusión de Strieber sobre los eventos que rodearon la escritura del libro, y por extensión, su experiencia global con los fenómenos “paranormales”». De hecho, la información contenida en «The Key» ni siquiera era inédita como sugería Strieber.

El investigador Heinrich Moltk demostró en un amplio trabajo titulado «Problems with Strieber» (Peristalsis: A Digest Vol. 143, No. 2, Marzo 2017) que la supuesta conversación del escritor con el misterioso anciano recogía al menos 50 conceptos que ya habían sido presentados anteriormente por Strieber. Este análisis sugiere que las predicciones científicas arrojadas por Strieber en «The Key» son en realidad informaciones plagiadas de la literatura científica de la época. La «filosofía» del anciano está influenciada por las propias lecturas del novelista de Gurdjieff o Michael Talbot por ejemplo. Y es que para Moltk: «Es difícil no considerar a Strieber como un excepcional iluso, un hombre que no sabe si viene o va. Empezando porque trata de convencernos de la autenticidad de sus experiencias, cualquiera que sea su finalidad o naturaleza, pero al final sólo nos convenció de que es un narrador. Desesperado para convencernos de su honestidad, terminó mostrándonos que estaba dispuesto a engañarnos para que nos engañemos a nosotros mismos. Tratando de guiarnos como el pensador profundo del fenómeno de los encuentros cercanos, deja un cuerpo de literario que es una completa confusión. La obra de Strieber fracasa completamente en lo que se plantea lograr, a saber, un contacto creíble e intelectualmente viable con el otro mundo».

unnamed (1)En una entrevista titulada «He Was Supposed to Be the Next Stephen King. Then the Aliens Came» (2019) Strieber realizó una serie de extrañas y asombrosas confesiones sobre su implante al periodista Derw Millard: «Ocurrió en mayo de 1989. Alrededor de las 23:00 horas, varias personas entraron en mi casa en el estado de Nueva York y terminaron introduciendo una cosa en el oído, para ello usaron un medio desconocido, no dejaron cicatriz ni nada. Pero la cosa está ahí, y durante muchos años, se enciende ocasionalmente. Mi oreja se ponía roja y brillante. Preguntado sobre quienes eran esos misteriosos visitantes nocturno, Strieber asegura que: «Eran un hombre y una mujer, con ropa oscura. Estaban acompañados por personas desde el exterior; Podía escucharlos hablar. No sé quiénes eran, si estaban aliados con alienígenas o si eran algún tipo de grupo militar o qué. Pero sí sé que los medios que usaron para colocarlo en mi oído eran inusuales, porque no había cicatriz. Y cuando intenté sacarlo, el médico hizo una incisión y [el implante] procedió a pasar de la parte superior de mi oreja al lóbulo de mi oreja por sí solo, evitando el escalpelo del médico. Consiguió un trozo del mismo, que fue analizado. Tenía una base metálica con cilios proteicos móviles unidos a ella, en otras palabras, era un dispositivo biomecánico de algún tipo. En lugar de tratar de deshacerme de él, comencé a centrarme en intentar averiguar qué era y si podía o no hacer uso de él. No hice ningún progreso durante casi 30 años. Entonces, de repente, noté que cuando escribo, si miro de frente una pared blanca, veo una abertura en mi ojo y hay palabras que corren a través de la rendija más rápido de lo que puedo leerlas. Pero mi cerebro los  puede leer subliminalmente, y están reflexionando y trabajando con mi escritura. El implante no me dice cosas. Pero si pienso en algo que quiero saber, viene de maneras divertidas. Hace aproximadamente dos semanas, le dije al implante: “Dígame algo que sea esencialmente importante para el nuevo libro en el que estoy trabajando pero del cual no sé nada” (…) Entonces comencé a obtener la información más importante que probablemente haya obtenido, en mucho tiempo, en toda mi vida. El implante regresó con el número 137. Era una obsesión de Wolfgang Pauli, uno de los más grandes físicos que jamás haya existido. Lo llevó a su relación con Carl Jung, el psicólogo. Mi próximo libro trata sobre la naturaleza de la ambigüedad en la realidad, y esto va directamente al corazón de la misma».

Indudablemente las múltiples experiencias anómalas narradas por Strieber son muy difíciles de creer. Las versiones de hechos se solapan, se ramifican y se diluyen, en lo que se podría considerar un monumental ejercicio de imaginación creativa y quizás inconsciente, por parte del autor de «Comunión». Y es que tal cúmulo de acontecimientos asombrosos e inexplicados a lo largo de su vida se antoja muy poco factible. Su desmesurado ego, afán de notoriedad y reconocimiento social y su nulo sentido crítico tampoco ayuda a comprender o decodificar exactamente el alcance de sus afirmaciones. Jason Horsley en su amplio reportaje «Through a Fractured Glass, Darkly (Part Two): Whitley’s Onion» decía que: «Strieber me parece no solo un hombre sincero, sino también decente y compasivo, y dudo que él se designe deliberadamente como un líder sin las mejores intenciones. Supongo que él cree que ha sido “elegido” para una misión de salvación del mundo, y que, por lo tanto, no tiene otra opción al respecto». Aunque sería discutible si Strieber es realmente un «elegido» o un autoproclamado «Mesías» de la Nueva Era, sin duda este «rol» ha conducido al escritor a un callejón sin salida. A un punto sin retorno. Por lo tanto, es muy complejo dilucidar, a estas alturas, hasta qué punto todas estas ramificaciones de sus experiencias han sido fruto de su primer encuentro con los «visitantes», y cuáles han sido producto de la fértil y cultivada imaginación del propio autor de «Comunión». No dudamos que Whitley Strieber tuviera un inicial encuentro «sobrenatural», pero probablemente el resto de sus experiencias pueden tener otro origen mucho mas mundano de lo que incluso el novelista cree. Pues como suele ocurrir a veces en muchos otros testigos de lo extraño, las fronteras entre la realidad y lo «imaginal» son muy sutiles, quizás demasiado cuando uno ha estado expuesto a las arrebatadoras fuerzas de lo inexplicado…

José Antonio Caravaca

«PRISONER OF INFINITY»anexo

Usando los OVNIS y el trabajo experimental de Whitley Strieber como punto de partida, «Prisoner of Infinity» explora cómo se crean las creencias y como se manejan las percepciones frente a las fuerzas inexplicablemente complejas de nuestra existencia. Mientras mantiene abierta la posibilidad de un elemento no humano y/o paranormal, el libro traza un mapa de cómo agencias demasiado humanas (como el programa MK Ultra de la CIA) han adoptado el antiguo proceso psicológico de crear mitos, dando lugar a versiones disociativas de la realidad en Hollywood.

Prisoner of Infinity examina los relatos actuales sobre OVNIS, las abducciones alienígenas y su relación con el psiquismo para descubrir un programa secreto desarrollado durante un siglo de forma encubierta para la fragmentación psicológica, el adoctrinamiento colectivo e ingeniería cultural, social y mítica. El movimiento de la Nueva Era, los OVNIS, las abducciones alienígenas, el psiquismo, la expansión psicodélica de la mente, el Transhumanismo, el Programa Espacial, ¿qué pasa si todos estos elementos son producciones ideadas por un grupo secreto en cuartos oscuros para servir a objetivos sociales, políticos y económicos que en gran medida carecen de verdadera sustancia o significado? Ya sean las fuerzas de Dios, el gobierno, los extraterrestres del espacio exterior (o interior), o los efectos incalculables del trauma sexual infantil en la psique humana, el contacto prematuro con estas fuerzas nos obliga a crear “ficciones cruciales”. Estas narraciones míticas semi-coherentes tienen un sentido parcial en nuestra experiencia, pero en el proceso nos convierten en narradores poco fiables de nuestras propias vidas. A través de un exigente y animado proceso de examen y excavación social, cultural y psicológica, «Prisionero del Infinito» descubre el tesoro más profundamente enterrado de todos. El responsable original y no acreditado de todo el misterio y significado: el alma humana.

 

 

BIBLIOGRAFIA DE WHITLEY  STRIBER

OBRAS PRE-COMMUNION:

The Wolfen (1978)

The Hunger (1981)

Black Magic (1982)

The Night Church (1983)

Warday (1984)

Nature’s End (1986)

Wolf of Shadows (1985)

Catmagic (1986)

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OBRAS POST-COMMUNION:

Communion (1987)

Transformation (1988)

Majestic (1989)

Billy (1990)

The Wild (1991)

Unholy Fire (1992)

The Forbidden Zone (1993)

Breakthrough (1995)

The Secret School (1996)

The Communion Letters (1997), con Anne Strieber (editores)

Confirmation (1998)

Superstorm (1999)

The Key (2001)

The Last Vampire (2001)

Lilith’s Dream (2002)

The Day After Tomorrow (2006)

The Grays (2006)

2012 (2007)

Critical Mass (2009)

The Omega Point (2010)

Hybrids (2011)

Christmas Spirits (2012)

Solving the Communion Enigma (2012)

Orenda (2013)

Alien Hunter (2013)

Miraculous Journey (2014)

Alien Hunter: Underworld (2014)

Super Natural: A New Vision of the Unexplained (2016), con Jeffrey J. Kripal

Alien Hunter: The White House (2016)

Hunters (2016)

Afterlife Revolution (2017)

 

 

 

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