Published On: Vie, oct 5th, 2018

MANIFIESTO: INFORMACIÓN VS. DESINFORMACIÓN

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Publicado en EOC nº 87

Iván MartínezNunca como ahora habíamos gozado de tanta información. Sin embargo, nunca como ahora habíamos padecido de tanta desinformación. Y, mucho me temo, es la desinformación la que está ganando la batalla. Vemos, atónitos, cómo se propaga cada vez más a través de internet como un contagioso y maléfico virus, debido a que pocos están dispuestos a contrastar los datos. La mayoría pasa olímpicamente de diferenciar las noticias verdaderas de las falsas a la hora de difundirlas. ¿Averiguar las fuentes de algo? Es perder el tiempo. ¿Examinar las cosas con espíritu crítico? Supone bastante fastidio. En cambio, muchos están dispuestos a compartir cualquier noticia, aun siendo la mayor bobada del mundo. Sobre todo, si tiene un trasfondo conspiranoico. El ignorante cree así que está contribuyendo a “despertar” a la humanidad de su letargo intelectual. Se engaña a sí mismo, creyéndose muy inteligente por no seguir al rebaño (cuando realmente es quien más lo sigue, debido a su incapacidad para pensar con lucidez, dejándose llevar por estúpidas creencias). “¡Vivimos en ‘Matrix’!”, vociferan, convencidos de que tienen la “conciencia despierta”, sin saber que están más dormidos e idiotizados que los que se tragan a diario el programa Sálvame. Suelen ser, por otro lado, individuos carentes de aptitudes intelectuales para dedicarse a estudiar en profundidad asuntos tan complejos. ¿Qué hacen entonces para llamar la atención? Vender historias para no dormir, cuestionar el trabajo y las conclusiones de los verdaderos expertos, hablar constantemente de oscuras conspiraciones (culpan de los males del mundo al sionismo, a los illuminati, al Club Bilderberg, a la Masonería, a la NASA…) y arremeter contra la Ciencia, a la que ven como una especie de aliada del diablo.

Reina Isabel

Las nefastas consecuencias de todo ello se aprecian notablemente cuando echamos una ojeada a lo que suele difundirse a través de las redes sociales. El terraplanismo, por ejemplo, es una descabellada idea que cada vez gana más adeptos. Estos individuos, sin cultura científica alguna, cuestionan cualquier imagen de la Tierra tomada desde el espacio, considerándola un montaje. Asimismo, la absurda teoría de que nunca fuimos a la Luna —llamada apoloescepticismo—, defendida mediante argumentos que sonroja a cualquiera que tenga unos mínimos conocimientos de lo que significó la carrera espacial, también ha calado hondo entre aquellos que ven conspiraciones por doquier. Suelen ser los mismos que ponen en duda el holocausto nazi o que ven reptilianos infiltrados entre los miembros de la familia real británica. Donde hay pruebas (como en los vuelos Apolo), ellos solo ven mentiras. Donde no hay pruebas (como la existencia de malvados reptilianos conviviendo entre nosotros), ellos solo ven ocultación. Puro delirio. Sus mentes no dan para más…

Holocausto 2Pues sí, a pesar de que tenemos la inmensa fortuna de vivir en una época en que la información sobre cualquier asunto está a nuestro alcance de forma inmediata, la ignorancia —siempre tan osada— está llegando a límites realmente vergonzosos. Y eso ocurre en pleno siglo XXI, época retratada en su día por la ciencia-ficción como altamente avanzada a nivel cultural, no solo tecnológico. Actualmente, hay analfabetos que sí saben leer y escribir, a diferencia del pasado. Son incultos porque quieren, no por circunstancias sociales o económicas. Los jóvenes de ahora —salvo honrosas excepciones— no tienen el menor interés por aprender y adquirir nociones científicas, históricas, filosóficas… Lo más triste es que no se avergüenzan de ello. ¡Y hay quien presume de no leer nunca! El teléfono móvil es el epicentro de sus vidas. Los libros en papel son para ellos casi extraños restos arqueológicos de un pasado que consideran aburridísimo porque no existía internet ni WhatsApp (?). No hay ganas de esforzarse por saber, por pensar, por investigar, por discernir… ¿Visitar un museo? Menudo rollo. ¿Ir a una biblioteca? Otro rollo. Está llena de esas cosas tediosas llamadas libros…

Vivimos en un país en el que un 36,1% de la población afirma no leer nunca o casi nunca. Hay un elevado número de jóvenes —alrededor de un 40%— que no le interesa nada el conocimiento científico. No me extraña que aún haya gente que cree que el hombre ha convivido con los dinosaurios o que el Sol gira alrededor de la Tierra. No hay duda: está floreciendo una cultura de la incultura. Una era de la ignorancia. La TV de hoy es, por desgracia, fiel reflejo de esta terrible crisis cultural. “Son los jóvenes el colectivo al que menos le importa la ciencia. Debe recordarse que los jóvenes son los más influenciables por la cultura mediática. Todo esto denota que hay un fracaso en la forma de transmitirla en los medios de comunicación y que tal vez los valores de nuestra cultura mediática no propician un interés por los asuntos científicos”, afirma el químico y periodista Carlos Elías en su recomendable ensayo La razón estrangulada (2008). Terraplanismo 1

Curiosamente, los más iletrados son los que sientan cátedra sobre temas que ignoran. Opinan con un desconocimiento absoluto. Les da igual hacer el ridículo a través de sus post y comentarios. Algunos hasta se atreven a dar conferencias y a escribir artículos y libros. Si reprendes a alguno de estos especímenes diciéndole educadamente que está equivocado en su argumento, enseguida te llama “intolerante” por querer imponerle tus ideas (sic). Poco le importa que tengas amplios conocimientos sobre determinada cuestión tras décadas de estudio. Ocurre mucho en los temas del misterio, donde el intrusismo causa verdaderos estragos y todo el mundo opina a la ligera, sin molestarse en averiguar si los datos que está mostrando son erróneos o falsos. Es su opinión y es lo que vale. Que nadie tenga el atrevimiento de rebatirle nada. Para esa gente, prepotente y con escasas neuronas, no hace falta estudiar ni leer. Han adquirido sus “excelsos” conocimientos mediante ciencia infusa, porque ellos lo valen. Sus opiniones son tan válidas a la hora de hablar de OVNIs o de fenómenos paranormales como las de cualquiera que lleve años estudiando seriamente la ufología y la parapsicología.

The Ufology worldHace poco, en el muro del amigo José Antonio Caravaca, alguien que decía ser promotor de ese engendro llamado The Ufology World Congress (un evento con fines lucrativos que utiliza la ufología para vender productos como la exopolítica, la canalización espiritual y otras sandeces) dejó el siguiente comentario: “Es un congreso ufológico, como otros que se celebran por todo el mundo. No existe lavado de dinero ni de cerebros. Quien allí acude sabe perfectamente a lo que va, a escuchar las historias que los conferencistas exponen y a lo mejor comprar algún libro. No se hace con ninguna intención más que por la divulgación. (Al menos en mi caso, que yo no gano nada, bueno Si, entrar gratis por promocionarlos) y si alguien quiere saber más, encantado le puedo dar más información. Saludos”.

Cuando algunos le aclaramos que un verdadero congreso de ufología no tiene absolutamente nada que ver con semejante show y le explicamos cuál es el propósito de la ufología, su respuesta fue: “No intenten imponer a los demás su opinión personal, porque eso es muy fascista. Dejen que la gente haga con su dinero, vida y tiempo lo que deseen”. En fin, poco importa que estos intrusos tan solo se hayan “formado” siguiendo la deplorable serie Ancient Aliens y viendo vídeos de los youtubers conspiranoicos más populares. Le echan suficiente morro y deciden ir por la vida como expertos en la materia. Lo malo es que muchos incautos pican el anzuelo. La desfachatez, como vemos, no tiene límites. Es infinita. En eso, coincide con la imbecilidad.Terraplanismo 2

¿Algún remedio para luchar contra semejante virus maligno? No rendirnos nunca. Seguir difundiendo, aunque con mayor insistencia, el sano escepticismo y el espíritu crítico, denunciando los fraudes y las noticias falsas, fomentando el saber científico y la lectura de libros documentados y rigurosos, y luchando contra aquellos que utilizan la ufología y la parapsicología como tapadera o excusa para propagar gilipolleces que nada tienen que ver con ambas disciplinas, confundiendo y engañando al personal. No dejemos los enigmas en manos de los charlatanes. Si no actuamos en consecuencia, todo lo que hemos construido durante décadas no habrá servido de nada. Hay gente sin escrúpulos dispuesta a echar por tierra todo. Y en unos años, lo lamentaremos. Actuemos, al menos, pensando en aquellos pioneros que tanto lucharon para que estos temas fuesen respetados como merecen.

Pedro Duque

¿Qué pensarían los doctores Rhine y Hynek si vieran lo que está pasando en esta época de relativismo total? No quiero ni imaginarlo. Impidamos que esa legión de desaprensivos destroce la ufología y la parapsicología más de lo que ya están. Tengamos en cuenta que ellos no aman estos temas, no son honestos buscadores de la verdad, no les interesa estudiarlos con seriedad, ni adquirir conocimientos científicos y mucho menos luchar contra el fraude. Ellos son el fraude. Solo buscan engordar el ego atrayendo a la muchedumbre crédula y llenar sus bolsillos a costa de vender todo tipo de falacias. “Si a los gurús les gusta tener un público que los adore o, cuando menos, que sea sumiso y no cuestione sus tesis, los adeptos ven en ellos a una figura de autoridad comprensiva que les dice lo que quieren oír”, señala la investigadora Wendy Kaminer en su ensayo Durmiendo con extraterrestres. El auge del irracionalismo y los peligros de la devoción (1999). Esto no solo ocurre en las sectas, sino también con los youtubers conspiranoicos —modernos gurús virtuales— y sus fieles seguidores, que acatan sus afirmaciones como irrebatibles dogmas de fe.Holocausto 1

Al menos, EL OJO CRÍTICO es un magnífico antídoto contra dicho virus. Aunque es también un pequeño oasis en medio de un vasto desierto. Hagamos, entre todos, que esta publicación se difunda por todo sitio, compartiendo en las redes sociales los extraordinarios trabajos, tan necesariamente desmitificadores y escépticos, que desde estas páginas ven la luz. Intentemos que semejante panorama tan desolador desaparezca, evitando así que ganen definitivamente la batalla aquellos que pisotean estas dignas temáticas, que no pretenden otra cosa sino ampliar el horizonte del conocimiento, examinando en profundidad los misterios que nos rodean con el objeto de desvelarlos. Ya lo decía el gran Carl Sagan: “El escepticismo debe ser un componente de la caja de herramientas del explorador, en otro caso nos perderemos en el camino”.

Moisés Garrido Vázquez

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  1. Ramos Perera dice:

    Estoy totalmente de acuerdo con el magnífico artículo de Moisés Garrido. Es muy de agradecer la claridad de sus ideas y su valentía porque es de suponer la que le va a caer encima de los que defienden las penosas aberraciones irracionales les que critica. Es la primera vez que hago un comentario de un artículo en la misma revista que lo publique, porque me bastaba con hacérselo saber directamente al autor, pero esta vez hago una excepción para que sepan los aludidos en el artículo que somos muchos los que compartimos lo dicho por Moisés Garrido.

  2. Estimado Ramos: Agradezco enormemente tus palabras. Es para mí un honor que hayas dejado ese comentario, que sea la primera vez que haces algo así y que compartas lo que he expuesto en mi artículo, máxime viniendo de alguien al que profeso un profundo respeto y una gran admiración por su lucha contra el fraude y por su incansable labor en pro de la parapsicología científica. Muchísimas gracias. Un fuerte abrazo, Moisés.

  3. William dice:

    Hola amigos de El ojo critico, al leer este articulo me asombra hasta que punto uno ha estado engañado, y sin darme cuenta crei haber encontrado la informacion correcta en donde no lo era en absoluto, el otro dia escuche via podcast el programa radial Sintonia secreta en el cual entrevistaban al Investigador Manuel Carballal, y me quede atonito a las acusaciones que hacia contra un tal congress ufo… una estafa en fin. Pero lo que me asombro fue que en tal congreso participaban investigadores de talla, porque? Yo hasta hace poco era seguidor de el portal web Mundo desconocido, lo fui durante unos años y tambien de Gran misterio hasta tal punto que me he gastado horas y horas viendo sus videos en youtebe sin sospechar ni por un segundo que aquello era pura desinformacion creyendomelo todo. ahora veo que las mentiras mezcladas con verdades convencen mas -como decia Salvador Freixedo- al espiritu adormecido como yo lo era. o quizas aun lo soy. Afortunadamente di con su revista, con su articulo de M.G. y eso me alegra. Aunque todavia me cuesta creer que aquellos canales de youtube como Mundo desconocido y Gran misterio hayan sido fraudulentos. En fin cuidense amigos.

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