Published On: Dom, jul 30th, 2017

“LA NOCHE DE LOS CENTINELAS” DE PATRICIO ABUSLEME: EL CASO VALDES COMO NUNCA

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Publicado en EOC nº 83/84

ABUSLEME-DavidVelasquezSoy plenamente responsable de mis palabras si acá escribo que el libro “La noche de los centinelas”, del periodista chileno Patricio Abusleme, es una de las investigaciones ufológicas más meticulosas y detalladas que se ha realizado sobre una historia específica, en este caso el relato del cabo del Ejército de Chile Armando Valdés, quien el 25 de abril de 1977 protagonizó uno de los relatos ovni más conocidos de la casuística de ese país sudamericano. Abusleme, puntilloso como pocos, dedicó una decena de años a la búsqueda de documentos, testigos y datos que pudieran echar algo de luz sobre el “caso Valdés”, del que han escrito en España autores como Antonio Ribera y Juan José Benítez.

A diferencia de estos, Abusleme no se conformó con el testimonio publicado en la prensa para volver a escribir la misma historia con otras entonaciones, sino que se planteó la posibilidad de rehacer toda la partitura. Entrevistó a Valdés en innumerables ocasiones (con quien viajó incluso al lugar de los hechos), habló con altos oficiales del Ejército de Chile, médicos, amigos del soldado que protagonizó la historia, varios de los otros conscriptos presentes cuando se produjo el fenómeno, periodistas y una larga lista de personas con la única finalidad de buscar puntos en común, divergencias notorias, hilos por donde fuera posible buscar una explicación y salir del mar de dudas que, desde 1977 a la fecha, es decir 40 años, han inundado este caso.

En “La noche de los centinelas” Abusleme despliega no solo su talento para narrar de forma atractiva y coherente el caso, sino que se sumerge en las procelosas aguas de la especulación en búsqueda de respuestas. Su trabajo de investigación es lisa y llanamente admirable, y la dedicación que puso en la elaboración de su obra, publicada originalmente en 2010 y reeditada en 2017 con un par de capítulos adicionales y una nueva conclusión, solo puede llevar a un resultado –como conjunto– sencillamente impecable. El problema, y Abusleme está consciente de ello, es que deja el caso abierto, respondiendo un número considerable de preguntas que circulan en torno a Valdés, pero dejando irresoluta la incógnita sobre el estímulo original que pudo provocar el famoso avistamiento.

Para reproducirlo brevemente, la madrugada de ese 25 de abril de 1977 Valdés y otro siete soldados conscriptos montaban guardia en una caballeriza cuando vieron dos “estrellas” caer, una detrás de un cerro y otra delante. Esta última luz empezó a crecer y atemorizó a los soldados. Valdés abandonó el lugar y, teniendo por certeros los testimonios recopilados, desapareció para regresar 15 minutos más tarde con la barba crecida algunos centímetros y con su reloj adelantado en 5 días. Al respecto hoy hay testimonios cruzados: algunos dicen que Valdés ya tenía esa barba y el mismo protagonista de este relato asegura que nunca desapareció, sino que se escondió de sus hombres para gastarles una broma, oportunidad que también aprovechó para orinar.

Abusleme es convincente a la hora de demostrar que Valdés puede estar cambiando hoy su testimonio para acomodarlo a sus creencias religiosas. También hace bien en poner el caso en su justo contexto: Chile vivía bajo una dictadura militar y ese 1977 estaba cerca del primer centenario de la Guerra del Pacífico (o Guerra del Salitre), que enfrentó a Chile con Perú y Bolivia. Las tensiones militares llevaron a que las Fuerzas Armadas chilenas tergiversaran un poco la historia para evitar que se conocieran las instalaciones en las que ocurrieron los hechos. Sin embargo, y en esto Abusleme es claro –y los documentos así parecen confirmarlo– al señalar que la dictadura militar chilena no manifestó interés alguno en estudiar el caso como fenómeno ovni, y las personas que se involucraron en su estudio lo hicieron por su propia cuenta, habida cuenta de la ingente cantidad de noticias ufológicas que se publicaban en la prensa en esos años.

Como en la primera versión de este libro, en esta oportunidad su autor no escatima en la búsqueda de respuestas, y para ello por momentos se deja tentar por tomar el camino más largo. Uno de los dos capítulos nuevos entrega el testimonio de personas que prefieren no identificarse, quienes aseguran que sometieron a Armando Valdés a una hipnosis donde el ahora ex militar –que se retiró con el rango de suboficial– habría levitado. De toda esta fantástica aventura habría un registro en audio, registro que la persona que dice poseerlo se niega a entregar. Hace años, en México se hablaba del “Objeto Ufológico Permanente”, esa quimera que alguien dice tener pero que siempre se pierde, se roban, se esfuma o desaparece poco antes de que pueda ser analizada. En este caso estamos precisamente ante ello: contar con esa grabación sería de gran ayuda, pero el poco profesionalismo de estos presuntos hipnotizadores  (no grabaron siquiera un video de los hechos) los equipara con los patólogos que le hicieron la autopsia a la extraterrestre del famoso y fraudulento video de Santilli: actúan como principiantes, se comportan como amateurs y dejan la sensación de no tener idea de lo que hacen.

Más allá de estos aspectos fantasiosos, el de Valdés es un caso muy interesante porque pone en evidencia las flaquezas de la memoria. Pese a haber vivido el mismo episodio, los testimonios de los conscriptos muchas veces se contraponen, se desmienten y aluden a situaciones completamente distintas y ni siquiera hay acuerdo en la hora en que habría ocurrido el famoso “encuentro” con la luz o si portaban armas o no. Además, pone sobre la mesa la particular personalidad de Valdés, quien durante años prometió escribir un libro que solía borrársele del disco duro de su computador e incluso dijo tener una maleta con recuerdos sobre su caso que se negó a mostrar al periodista argentino Alejandro Agostinelli y a quien escribe, dando excusas francamente infantiles, cuando lo visitamos en su hogar en Temuco el año 2007.

Es evidente que tras la historia hay un componente misterioso, y Abusleme consigue sacar del camino mucha paja para dejar, así, la pista mucho más despejada para quienes deseen seguir adelante. También está claro que los mismos protagonistas de esta historia han añadido elementos contaminantes (Valdés ha hablado de una “H”, evidentemente relacionada con el caso Ummo, y ha asegurado que los hombres de negro lo han visitado; el ex conscripto Raúl Salinas asegura contactar con una extraterrestre llamada Amalia), que hacen que sus relatos deban ser asumidos con extrema precaución.la noche

Para Abusleme hay “algo”, quizás “un bromista cósmico”, detrás de todo esto. Aunque discrepo con ello (para mí la respuesta tiene más relación con la psicología y con el contexto en que ocurrieron los hechos, posiblemente todo ello disparado por un detonante externo magnificado por personas que llevaban casi un día sin dormir), no voy a dejar de ensalzar su trabajo, una oportunidad única para los interesados de encontrar, en un solo lugar, toda la documentación disponible sobre uno de los casos más intrigantes que ha dejado la ufología chilena.

Con ese olfato que muestran muchas veces las casas editoriales, esta extraordinaria investigación periodística pudo quedar archivada en el velador de su autor si no fuera porque su pasión por la ufología en general, y por este caso en particular, lo llevaron a lanzarse en la ventura de la autoedición. Y tuvo éxito: la primera edición, compuesta de varios centenares de ejemplares, se agotó gracias solo al boca a boca. Quienes deseen ahora conocer este caso en profundidad, y acceder a una verdadera cátedra de periodismo de investigación en el campo de la ufología, pueden adquirirlo directamente en Amazon. Es un hecho que no se arrepentirán. El de Abusleme es un libro que debe estar en la biblioteca ufológica de cualquier persona interesada en la búsqueda de la verdad que se esconde tras los testimonios de quienes dicen haberse enfrentado a este fenómeno. Ojalá hubiera uno de estos libros por cada caso clásico. De seguro, veríamos este tema con otros ojos, menos embelesados y más aterrizados.

Diego Zúñiga C.*

*El autor es periodista y editó durante siete años la revista ufológica chilena La Nave de los Locos. Se ha desempeñado como redactor y editor político en el diario Las Últimas Noticias y como columnista en la revista Qué Pasa, ambos de Chile. Actualmente trabaja en el área periodística para América Latina de la cadena de noticias alemana Deutsche Welle, en Bonn.

 

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