Published On: Lun, jun 10th, 2019

BRUNO CARDEÑOSA CON FUERZA Y HONOR

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brunoComenzó un domingo por la noche. En plena tertulia de la Zona Cero. Podía haber sucedido cualquier otro día, a cualquier otra hora, pero el destino escogió justo ese instante. Como si la Providencia quisiese dejarle claro que su destino está ligado inexcusablemente a esa Rosa de los Vientos que orienta nuestros caminos. O como si supiese que, estando nosotros cerca, nada malo le podía ocurrir.

Comenzó a quejarse de una sensación extraña en la mitad de su cuerpo, a pronunciar de forma extraña, a perder movilidad… pero siguió adelante. Como el capitán dispuesto a hundirse con su barco antes de abandonarlo a su suerte.

Pero recuerdo que aquello me olió mal, muy mal. Y toda mi vida he confiado en mi olfato. Me puse muy pesado, insistiéndole en que no lo dejase pasar, en que inmediatamente acudiese al médico.

Unas horas después le acompañé a la consulta de la neuróloga, en el Hospital Nuestra Señora del Rosario, en Madrid. Su primera impresión, es que podía haber sufrido un conato de ictus… Y entonces empezó el calvario.

Las pruebas médicas, las esperas de resultados, las consultas de síntomas en foros de Internet, que siempre te dibujan el peor escenario… y el miedo. El miedo a algo que está dentro de ti y en lo que nadie puede ayudarte.

Twits bruno

Sus amigos bromeábamos, intentábamos restarle importancia, hacerle pensar en otras cosas. Y lo conseguíamos. Un rato. Pero no puedo imaginarme el infierno de los últimos minutos  del día, en la soledad de su cuarto, atento a los extraños síntomas que se manifestaban en su cuerpo, imaginándose condenado a una silla de ruedas, perdiendo la capacidad del habla, o de la escritura, o del pensamiento…

Fueron meses terribles, estoy seguro de que ninguno de nosotros puede hacerse una idea, hasta que llegó por fin el diagnostico: “esclerosis múltiple”.

Dos palabras. Pero cuantos significados. Alguien más optimista podría convertirlas en otras más esperanzadoras: “falsa alarma”… “tiene tratamiento”… “sigues vivo”. Pero Bruno no es optimista. E imagino que en su mente se convertirían en dos palabras menos amables: “pena de muerte”… “parálisis permanente”… “estás despedido”… Y de nuevo el miedo irracional que lo embarga todo.

Bruno tuvo momentos muy malos. Sobretodo antes de que los especialistas concretasen el tratamiento. Días en que caminar hasta la redacción de la Revista de Historia, o llegar hasta el micrófono de Onda Cero se convertían en una gesta heróica. Pero no faltó ni un día. Ni un solo puto día en cuatro años…

A veces me sorprendía a mí mismo, en mi silla de la tertulia de la Zona Cero, observándolo en silencio. Atento. Intentando descubrir la secreta fuente de energía que hacía resplandecer sus ojos, en aquel cuerpo débil por el tratamiento médico, al encenderse el piloto rojo del estudio, abriendo los micros que proyectarían su voz hacia el espacio infinito de las ondas. Una voz que rugía verdades y denunciaba injusticias, sin importar a quien molestaban. Y molestaban. Y molestan.

brunoCuatro años leyendo insultos y calumnias, en ocasiones en campaña de acoso y derribo perfectamente organizada, mordiéndonos la lengua. Porque Bruno quería ser el señor de sus tiempos y decidir cuando y como revelar su enfermedad.  Supongo que hoy los miserables odiadores de las redes, que acusaban a Bruno de acudir borracho o drogado a la emisora, sentirán que se les cae la cara de vergüenza al conocer la verdad. Yo no les perdono.

Familia bruno

 

El día internacional de la Esclerosis Múltiple ha sido la oportunidad perfecta. Y la campaña de Atresmedia “Mas cerca de lo que piensas hay una persona con esclerosis múltiple”, parecía una señal del destino.

A pesar del miedo -tan difícil de matar- al que dirán, a las reacciones, al paternalismo, a las recaídas… ayer Bruno se armó de valor y decidió que había llegado el momento.

Si Bruno Cardeñosa, como en su día hizo nuestro querido Juan Antonio Cebrián, pudieron sentarse cada noche ante los micrófonos y hablarle al mundo sin que los oyentes sospechasen nunca nada de sus respectivos problemas físicos, es que se puede. Se puede vivir con esclerosis múltiple, como se puede vivir sin la capacidad de ver con los ojos.  Y por eso el ejemplo de Bruno, como el de Juan Antonio, los hace tan grandes. Tan llenos de Fuerza. Y tan llenos de Honor.Que el presentador de uno de los programas más longevos, prestigioso y querido de la radio española, confesase públicamente que sufre esclerosis múltiple no solo visibilizaba la realidad de la campaña. Sino que ayudaría, infinitamente, a miles de personas que justo ahora están en el mismo lugar donde estaba Bruno hace cuatro años. Embargados por el miedo a esas dos palabras, que pueden interpretarse de tantas formas.

Y hoy, esa Fuerza y Honor es un hálito de esperanza para todo aquel que reciba el temido diagnóstico médico. Más allá del miedo, la inseguridad, la soledad o la incomprensión… siempre hay esperanza, y una vida nueva. No necesariamente peor. Simplemente distinta. Y a veces es necesario descender a lo más profundo de las tinieblas, para tomar impulso y regresar a la superficie.

Bravo por Bruno Cardeñosa, y por sus dos familias. La parental,  que lo adora porque lo conoce. Y la de la radio. Esa gran familia rosaventera, que lleva más de 20 años creciendo y extendiéndose por todo el planeta, y  que a pesar de sus cambios de humor, sus pasionales soflamas, sus reflexiones viscerales y su carácter con frecuencia absolutamente insoportable está ahí, cada noche. Ellos son quienes le han dado fuerza para mantenerse en pie estos cuatro años de infierno.

Manu Carballal

Displaying 2 Comments
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  1. Osmin dice:

    Ms sucribo a eso de Y por eso el ejemplo de Bruno, como el de Juan Antonio, los hace tan grandes.
    Una hermosa entrada en el blog.

  2. Raul dice:

    Querido Manuel,
    Con amigos así se pueden afrontar las pruebas más duras que nos ofrece la vida ¡qué sana envidia!
    Un abrazo, y otro para Bruno.
    Raul

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